Los libros robados

Comienzo haciendo una salvedad: jamás le he robado un libro a un amigo; es más: jamás le he robado un libro a nadie. Sin embargo, he robado centenares de libros, yo diría que ya debería andar rondando el millar, o es muy probable que hasta lo haya sobrepasado.

Es un poco difícil hacer una confesión como esta, pues mucha gente ha de verlo como un acto punible; pero lo cierto es que yo me regodeo en el goce que me provoca esa ratería, ese arrebatarle al Estado —Rey Sol que nos domina, ente aparentemente abstracto— lo que ha dispuesto para su propio fin; pues la lectura y el conocimiento es el primer paso hacia la disidencia, el abandono de esa ignorancia en la que muchos intentan mantenernos. Seguir leyendo

Anuncios

Soledades

Desde el miedo a los silencios se tensa la noche.
La lluvia es el llanto en la madrugada.CAumAe_WoAAJC2S.jpg large - copia

Todo se traga al tiempo.
Todo se lo traga el tiempo.

Vamos a un mismo sitio
donde los amores se cortan
y los deseos mueren.

La noche es borrasca,
lluvia diminuta en los techos de agua,
escabullida del aire entre las ramas.
La noche es el miedo a los silencios.
El llanto de las madres.